¿QUÉ SON LAS EXPLOTACIONES DE ACUICULTURA?

¿QUÉ SON LAS EXPLOTACIONES DE ACUICULTURA?

Son varias las definiciones de explotación de acuicultura que podemos encontrar, aquí recogemos la que figura en la Ley 11/2010 de Pesca y Acuicultura de Extremadura que las define como "cualquier instalación o masa de agua en las que de manera regular se críen o cultiven organismos acuáticos por encima de la capacidad del medio. No se inlcuyen en esta categoría los establecimientos de transformación de estos productos.

DESCRIPCIÓN DEL SECTOR EN EXTREMADURA

Para poder describir el funcionamiento de este tipo de instalaciones conviene empezar por el análisis de los distintos tipos de explotaciones y de los factores que mas influyen en su productividad, para finalmente analizar el destino de su producción, lo que nos ayudará a tener una mejor comprensión de la situación actual.

Desde un punto de vista empresarial, podemos clasificar las explotaciones, según la titularidad del capital, en públicas (el 27% del total) y privadas (el 73% restante). Esta clasificación tendrá gran importancia cuando analicemos el destino de la producción obtenida. Igualmente interesante será analizar la naturaleza jurídica de estas empresas al hablar de las explotaciones privadas, sobre todo por su influencia en la capitalización de la empresa y, por tanto, en las inversiones que se puedan realizar.

Desde un punto de vista técnico conviene considerar, en primer lugar, que son varias las especies que se han cultivado en Extremadura entre las que destacamos truchas, carpas y tencas; sin embargo, de ellas, solo las explotaciones de tenca persisten al seguir siendo este pescado una especie con buenas perspectivas de mercado. Por esto, en el resto de esta descripción solo haremos referencia a las explotaciones dedicadas a este cultivo.

Otro factor a analizar es la intensidad de cultivo que existe en las distintas explotaciones que no olvidemos están encaminadas a la obtención de una producción de organismos acuáticos por encima de la que daría el medio natural. En este sentido existen distintos grados de intensificación del cultivo pudiendo distinguir entre explotaciones tradicionales y explotaciones semiintensivas.

EXPLOTACIONES TRADICIONALES

El cultivo de la tenca es tradicional en determinadas comarcas de Extremadura y se ha venido realizando de forma extensiva, entendiendo como tal un control mínimo de los factores ambientales en las charcas o embalses donde se cultiva y en los que se realiza un manejo que, normalmente, se limita a la repoblación periódica con alevines y la extracción de la pesca con redes. En estas explotaciones no se realiza ningún aporte externo de alimento (solo en ocasiones se aporta algo de trigo humedecido). Una actuación que suele realizarse en este tipo de explotaciones consiste en aumentar la capacidad biogénica del medio mediante el aporte de invertebrados planctónicos (pulga de agua o dafnia) que puedan proliferar en la charca, es especialmente interesante la realización de estas actuaciones en las charcas de nueva construcción. Aunque este tipo de explotaciones suelen dedicarse solo al engorde de alevines procedentes de otras explotaciones, se dan algunos casos en que se diferencian charcas de engorde y de alevinaje con características distintas. Las charcas dedicadas a alevinaje tienen una producción aún más difícil e irregular que las de engorde.

EXPLOTACIONES SEMIINTENSIVAS

En los últimos años se han realizado algunos proyectos de explotaciones semiintensivas, donde empiezan a controlarse algunos de los factores limitantes del medio, fundamentalmente completando la alimentación natural mediante el aporte de piensos especializados para el engorde de ciprínidos y el diseño de estanques con vegetación acuática para la freza de los peces y cría de alevines. El manejo de peces en las explotaciones más productivas conlleva la separación de los mismos según su fase de desarrollo (clasificaciones por tamaños), según su sexo, etc, debiendo disponer de los estanques apropiados para ello.

Otra actuación interesente es el abonado de las aguas para mejorar la capacidad biogénica de las mismas y fomentar, indirectamente, el desarrollo del plancton e invertebrados bentónicos que forman parte de la dieta de la tenca. También son interesantes los estanques que se tienen para los llamados cultivos secundarios. Estos cultivos están constituidos por invertebrados que se utilizan como alimento en momentos determinados en las piscifactorías  y que servirán de alimento supletorio en los estanques donde esté la población de peces. En este sentido es especialmente interesante el cultivo de un pequeño crustáceo que es la pulga de agua (dafnia). Otra característica que diferencia estas explotaciones de otras más extensivas es que la intensificación del cultivo permite realizar labores como el control de los depredadores y supervisión de la calidad del agua (especialmente los niveles de oxígeno). Este tipo de instalaciones son fundamentales para la producción de alevines en Extremadura. No obstante, el objetivo último de las explotaciones “semiintensivas” es llevar los peces hasta su talla comercial, bien en sus propias instalaciones en estanques diseñados para ello o bien en charcas donde se cultivan de forma extensiva.

En nuestra Comunidad Autónoma, en la actualidad, hay dadas de alta 123 explotaciones de acuicultura, de las cuales sólo 10 pueden considerarse como explotaciones semiintensivas para producción de tencas, con al menos parte de sus instalaciones dedicadas a esta modalidad de cultivo.

Por último, conviene mencionar la dispersión de estas explotaciones de acuicultura como otro factor que condiciona el desarrollo de las mismas, al dificultar la agrupación de estos empresarios para abordar los problemas que les son comunes. En el gráfico adjunto podemos ver como es la distribución geográfica de las explotaciones, puediendo apreciar que hay zonas donde están más concentradas, como es el caso de las explotaciones que hay en el Término municipal de Cáceres y en la comarca Tajo – Salor, donde el consumo de la tenca es tradicional

Factores limitantes en el desarrollo de explotaciones de tenca

Existen otros factores limitantes para el desarrollo de estas explotaciones como son su baja productividad, especialmente en las explotaciones tradicionales con formas de cultivo extensivas, donde las producciones pueden llegar a los 300 ó incluso 500 kg por hectárea de lámina de agua, aunque la media está más próxima a los 150 kg/ha.

Como ya hemos comentado, este aprovechamiento se viene realizando de forma tradicional, estando estrechamente ligado al ecosistema de la zona, sabiendo el acuicultor que parte de los alevines que se repueblan en la charca  acaban siendo presa de la fauna que tradicionalmente habita en la zona. Esto puede ocasionar pérdidas de entre el 30 y el 50% de los alevines repoblados.

Por tanto esta producción se basa en un equilibrio siempre difícil con el medio ambiente, ya que una producción constante de peces exige un control de los factores ambientales que, obviamente, en este tipo de instalaciones no se puede llevar a cabo. No obstante, estos factores ambientales suelen estar en unos rangos que han permitido un aprovechamiento continuo, aunque irregular, a través de los años.

De forma adicional a todo lo expuesto, hay un factor que está provocando la modificación del delicado equilibrio natural al que nos referíamos en los párrafos anteriores y es la, cada vez mayor, presencia del cormorán en este medio. Cabe mencionar que, según se recoge en las memorias anuales de producción que remiten las explotaciones de acuicultura a la Dirección General de Medio Natural, ha habido una evolución en el número de explotaciones que han observado la presencia de cormoranes y que exponen que debido a ello su producción se ha visto mermada y en muchos casos ha sido nula. En el siguiente gráfico se puede ver el número de explotaciones afectadas.

En línea discontinua podemos ver la tendencia, continuamente ascendente, de las explotaciones afectadas por este hecho; aunque hay años donde su presencia es más notable debido a que el elevado caudal de los ríos en momentos puntuales lleva a esta especie a incrementar su presencia en las aguas más tranquilas de las explotaciones.

En este sentido las medidas llevadas a cabo por la administración extremeña, en el marco de la legislación medioambiental española y de la unión europea, hasta el momento han sido:

  • Exclusión de la especie Cormorán Grande (Phalacrocórax carbo) del Catálogo Regional de Especies Protegidas, lo que permite actualmente poder tomar medidas para paliar los daños de esta especie; para ello deben solicitar el correspondiente permiso a la Dirección General del Medio Natural.
  • Ayudas cofinanciadas con el Fondo Europeo de la Pesca (FEP) para la instalación de redes antipájaro o para la construcción de estanques que permitan tener los peces en la época de invierno protegidos, época donde sus requerimientos de oxígeno y alimento son menores.

Un factor medioambiental limitante son los períodos de sequía que existen en esta región y que influyen tanto en la superficie de la lámina de agua disponible como en la calidad de las aguas, favoreciéndose los procesos de eutrofización.

Dentro de los factores limitantes en estas explotaciones debemos destacar la invasión de estas masas de agua, especialmente de las dedicadas al cultivo tradicional de la tenca, por especies alóctonas, incidencia muchas veces ligada a factores sociales, según veremos.

En este marco general encontramos que hay otros factores que en los últimos años están dificultando la actuación en las explotaciones de acuicultura y provocando el desinterés por el cultivo de esta especie. Factores sociales como son la presión de ciertos grupos para el uso exclusivo de estas masas de agua para la pesca deportiva o robos realizados por furtivos, especialmente en los primeros años de desarrollo de las explotaciones y animados por el elevado precio que puede alcanzar esta producción en el mercado unido a la total falta de protección de este tipo de instalaciones, lo que hizo desistir a muchos promotores.

Todos estos factores influyen en que exista una producción escasa y bastante irregular en el tiempo.

Destino de la producción

En las explotaciones pertenecientes a Ayuntamientos existe una gran parte de la producción que se dedica a consumo propio, a través de la pesca deportiva realizada por los vecinos. La pesca para autoconsumo es menor en las explotaciones privadas según los datos aportados por las mismas.

En lo que se refiere al destino de la producción hemos de destacar la notable diferencia que existe según el tipo de titular de la explotación.

En el siguiente gráfico podemos ver el destino dado a la producción de estas explotaciones según el tipo de titular.

 

La situación actual del sector y su escasa rentabilidad hace difícil la justificación de una elevada inversión para la modernización de las instalaciones, por lo que la Junta de Extremadura, partiendo de las subvenciones de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de la Pesca, trata de que los plazos de amortización de estas subvenciones sean menores y así poder hacerlas rentables en un plazo asumible por los promotores.

 

EXPLOTACIONES DE ACUICULTURA Y MEDIO AMBIENTE

La mayor parte de la legislación aplicable para evitar y minimizar las repercusiones ambientales de las distintas actividades relativas a la acuicultura no ha sido concebida para la misma, sino para la industria, la agricultura intensiva o el tratamiento de los efluentes urbanos. Esta legislación se basa en hipótesis referentes a efluentes muy concretos, difícilmente aplicables a los efluentes muy diluidos y, en su mayoría, no tóxicos de la acuicultura en extensivo. Los efluentes de las instalaciones de acuicultura en nuestra Comunidad son muy reducidos y raramente tóxicos. En el caso del cultivo de ciprínidos y dada la tecnología empleada, no se producen vertidos de consideración ni otros impactos en el medio. Solo en años excepcionales de mucha lluvia, pueden aliviar las charcas; en este caso la complicación principal sería el destino de los ciprínidos que escapasen en estas condiciones. En cuanto a la calidad de las aguas, los impactos que pueden producir las piscifactorías son, por un lado, la disminución del oxígeno disuelto por el aumento de la materia orgánica y los sólidos en suspensión y por otro, el incremento de fósforo, nitrógeno y amonio. Con los escasos vertidos que se producen, apenas se ve afectada la calidad del agua, siendo en general un efecto nulo.

El origen de la mayor parte de los contaminantes considerados en el apartado anterior son los piensos. El impacto producido depende de los ratios de alimentación, conservación y digestibilidad de los piensos y su contenido en nitrógeno y fósforo. Conocido es en el caso de la tenca, el alto grado de dificultad en encontrar un pienso adecuado. No obstante, es un pez que remueve el fondo de los estanques y aprovecha los nutrientes. Más importante que el efecto producido por la actividad acuícola sobre la calidad de las aguas, es el impacto que se puede generar como consecuencia de utilizar una parte del caudal de un río, si bien se respetan los caudales mínimos ecológicos. Siempre y cuando se devuelva el caudal extraído y no exista peligro de desecación entre el tramo de recogida de agua y el de vertido, no debe generar mayor impacto en el ecosistema que estemos estudiando, ya que las instalaciones por norma deben contar con sistemas de depuración.

Los impactos producidos sobre la fauna son escasos y se pueden atajar aplicando medidas correctoras poco costosas. En realidad lo que sucede a veces es que estas explotaciones se convierten, en el caso de que sea imposible su vigilancia constante, en fuentes de alimentación para una concurrida fauna, como cormoranes, nutrias, garzas, martines pescadores, gaviotas, culebras, ranas, etc. Más bien lo que se hace o se intenta es impedir que estos depredadores acaben con la producción piscícola, y para ello en algunos casos se han empleado redes de protección. En el caso de los cormoranes y una vez descatalogada esta especie puede ser ahuyentada o abatida en las explotaciones con las autorizaciones pertinentes.

En resumen, la contaminación generada por las piscifactorías no es significativa si se compara con la de diferentes sectores agroindustriales o explotaciones ganaderas. En la actualidad en Extremadura podemos considerar prácticamente nulo este factor de contaminación, ya que la mayor parte son charcas que, salvo en épocas muy lluviosas, no tienen necesidad de aliviar. Por otro lado, las explotaciones industriales disponen de balsa de decantación para depurar sus efluentes.

EL SECTOR PRIVADO EN LAS EXPLOTACIONES DE ACUICULTURA EN EXTREMADURA

Para ver el grado de desarrollo de estas empresas podemos analizar dos factores que nos servirán de indicadores y que son el tipo de titular de estas empresas y el destino de la producción.

Nos encontramos con microempresas en las que el tipo de titular, según su naturaleza jurídica, nos indica un bajo grado de desarrollo de estas empresas, ya que como podemos ver en el siguiente cuadro la mayoría (un 65%) son empresarios individuales, mientras que las sociedades anónimas y sociedades limitadas son apenas el 24% del total. Esto conlleva, en último término, una reducida inversión tanto en la mejora de las instalaciones como en la preparación del personal.

Esta escasa de inversión lleva a una baja producción en estas explotaciones, lo que unido a la gran dificultad para encontrar cauces comerciales establecidos, ha llevado a que muchas solo se utilicen para autoconsumo, alcanzando este tipo de aprovechamiento, en las empresas privadas, el 20,1% de la producción total del sector. En las explotaciones de titularidad de ayuntamiento este porcentaje de la producción destinado a autoconsumo es aun mayor (el 93,2 %), porque a las dificultades empresariales comentadas anteriormente, se suma los distintos objetivos perseguidos por sus titulares.

EVOLUCIÓN Y PERSPECTIVAS DE FUTURO

Partiendo de los modelos de explotaciones tradicionales que hemos descrito, se está produciendo una transformación lenta hacia modelos más productivos, algo que desde la Junta de Extremadura se está intentando fomentar, por un lado regularizando este tipo de explotaciones con la entrada en vigor del Decreto 34/1987 y por otro con la gestión de subvenciones destinadas a ayudar a la iniciativa privada.

En lo que se refiere a la modernización del modelo de explotación, la Junta desarrolló la piscifactoría Vegas del Guadiana, que supuso un avance importante en nuestra región en el establecimiento de explotaciones semiintensivas de tenca y cuyo diseño ha sido utilizado como modelo por algunas explotaciones privadas. No obstante este tipo de explotaciones aún esta muy condicionado por los factores medioambientales del entorno en el que se inscriben estas explotaciones, por lo que, para estabilizar la producción, es necesario dar un nuevo paso hacia una mayor intensificación de estas explotaciones. Las ayudas con fondos europeos están posibilitando la creación de piscifactorías más intensificadas cuyo capital principal se dirige hacia el engorde intensivo de peces partiendo de alevines provenientes de otras explotaciones. Será por tanto necesario también el establecimiento de explotaciones intensivas de producción de alevines.

Esta evolución hacia la intensificación del cultivo llevará a una necesaria diferenciación entre las explotaciones tradicionales y las intensivas, siendo para ello necesario un estudio en distintos ámbitos: las diferentes características organolépticas de los peces según los distintos tipos de cultivo, estudios del mercado para ver la posible absorción por el mismo de un producto ecológico con peces alimentados sin ningún tipo de pienso artificial y la posibilidad de que este mercado pueda absorber la diferencia en el costo de producción y explotación. Cada vez existen mayores exigencias en sanidad animal impulsadas por la Unión Europea, en la previsible intensificación de los cultivos con todas las implicaciones sociales y medioambientales que esto supondrá, en el fomento y la regulación de nuevos mercados que puedan abrirse para esta especie y las posibles interacciones con otros ya existentes y en el desarrollo de otros usos complementarios en estas explotaciones, sobre todo a nivel recreativo y educativo.

Las ayudas a este sector, cofinanciadas por la Unión Europea, han sido un motor para su desarrollo en Extremadura, sin embargo aún queda por dar el paso hacia una mayor intensificación del cultivo. Para lograrlo nuestra Comunidad Autónoma, con el resto de las regiones españolas y el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, ha elaborado una estrategia nacional para el desarrollo del sector de la pesca y la acuicultura, que servirá de base para regular el Fondo Europeo de la Pesca (FEP) en el período 2007-2013 fijando las bases para el fomento de la acuicultura y que tendrá entre sus objetivos el crecimiento de este sector y la creación de empleo basados en un desarrollo sostenible. En esta estrategia, y centrándonos en el sector de la acuicultura, se establecen, como punto de partida, una serie de debilidades y fortalezas del sector a nivel nacional. De todo lo expuesto podemos concluir que el sector de la acuicultura en Extremadura está basado, casi exclusivamente, en el cultivo de la tenca en explotaciones extensivas y que en los últimos 10 años ha visto incrementada su productividad por la aparición de modelos semintensivos de cultivo que pudieron llevarse a cabo gracias a la cofinanciación con ayuda de los fondos europeos.

No obstante, en la actualidad, se está produciendo una evolución de estas explotaciones, por un lado hacia una intensificación de los cultivos en explotaciones donde estén controlados todos los parámetros que influyen en el desarrollo de los peces y por otro buscando una diversificación económica en las zonas rurales donde están ubicadas estas explotaciones. Por otro lado algunas de estas explotaciones, como actividad complementaria y derivado del desarrollo que ha tenido el turismo rural en los últimos años, han empezado a dedicarse a actividades relacionadas en el ocio y la educación ambiental. No hay que olvidar el importante papel que han jugado y están jugando las explotaciones tradicionales en el desarrollo del cultivo de esta especie, aunque en el momento actual es necesario promover una evolución de las mismas hacia la elaboración de productos alimenticios de calidad, lo que conlleva unas inversiones a las que solo podrán hacer frente a través de agrupaciones de productores.